Prejuicios

¿ES USTED JUDÍO?

Por lo general, la realidad no es lo que es, sino lo que nosotros hemos decidido que sea:

Una viejecita judía ocupa su asiento en un avión, junto a un enorme sueco al que se queda mirando fijamente. Luego, dirigiéndose a él, le dice:

- «Usted perdone... ¿es usted judío?».

- «No», le responde el sueco.

Pocos minutos más tarde, ella vuelve a insistir:

- «¿Podría usted decirme, y perdone la molestia, si es usted judío?».

- «¡Le aseguro a usted que no!», responde él.

Ella se queda escudriñándole durante unos minutos y vuelve a la carga:

- «Habría jurado que era usted judío...».

Para acabar con tan enojosa situación, el hombre le dice a la anciana:

- «¡Está bien; sí, soy judío!».

Ella vuelve a mirarle, sacude su cabeza y dice:

- «Pues la verdad es, que no lo parece».

 

Primero sacamos nuestras conclusiones... y luego hallamos la forma de llegar a ellas.

 

CARLOS CORDERO Y DON FULANO

 

Se encontró un amigo con el famoso ensayista Charles Lamb y le dijo:

- «Quisiera presentarte a don Fulano de tal...».

- «No, muchas gracias», respondió Lamb. «No me gusta ese hombre».

- <<¡Pero si no lo conoces...!»

- «Ya lo sé. Por eso no me gusta», dijo Lamb. «Tratándose de personas, yo conozco lo que me gusta».

- «Quieres decir que te gusta lo que conoces».
 

 

EVIDENTE

 

Subió un hombre a un autobús y tomó asiento junto a un joven que tenía todo el aspecto de ser un «hippy». El joven llevaba un solo zapato.

- «Ya veo, joven, que ha perdido usted un zapato...».

- «No, señor», respondió el aludido. «He encontrado uno».

Es evidente para mí, lo cual no significa que sea cierto.

 

ROSTRO PÁLIDO CONDUCIR MERCEDES-BENZ

 

Un vaquero iba cabalgando por el desierto. De pronto se encontró con un indio tendido sobre la carretera, con la oreja pegada al suelo.

- «¿Qué pasa, jefe?», dijo el vaquero.

- «Gran rostro pálido con cabellera roja conducir Mercedes-Benz verde oscuro con pastor alemán dentro y matrícula SDT965 rumbo oeste».

- «¡Caramba, jefe! ¿Quieres decir que puedes oír todo eso con sólo escuchar el suelo?».

- «Yo no escuchar suelo. Hijo de puta atropellarme».

 

 

VIEJA BRUJA
 

Se encontraba una familia de cinco personas pasando el día en la playa. Los niños estaban haciendo castillos de arena junto al agua cuando, a lo lejos, apareció una anciana, con sus canosos cabellos al viento y sus vestidos sucios y harapientos, que decía algo entre dientes mientras recogía cosas del suelo y las introducía en una bolsa.

Los padres llamaron junto a sí a los niños y les dijeron que no se acercaran a la anciana. Cuando ésta pasó junto a ellos, inclinándose una y otra vez para recoger cosas del suelo, dirigió una sonrisa a la familia. Pero no le devolvieron el saludo.

Muchas semanas más tarde supieron que la anciana llevaba toda su vida limpiando la playa de cristales para que los niños no se hirieran los pies.

 

ESTO ERAN UN PASTOR, UN RABINO Y UN CURA...

 

Dos peones camineros irlandeses se encontraban trabajando en una calle en la que había una casa de prostitución.

Entonces apareció el pastor protestante, el cual se caló el sombrero y entró en la casa. Pat le dijo a Mike:

- «¿Has visto eso? ¿Qué se puede esperar de un protestante?».

Poco después llegó un rabino, el cual se alzó el cuello de la chaqueta y entró también en la casa. Y dijo Pat:

- «¡Menudo dirigente religioso! ¡Bonito ejemplo da a su gente!».

Por último, hizo su aparición un sacerdote católico, el cual se cubrió el rostro con el manteo y se deslizó en el interior de la casa. Entonces dijo Pat:

- «¿No es terrible, Mike, pensar que una de las chicas debe de haber enfermado?».

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