73.- Hola, soy Jaime
Se cuenta de un anciano andrajoso que cada día a las doce entraba a la Iglesia, permanecía unos pocos minutos dentro y se iba. El cuidador estaba preocupado por los valiosos adornos del altar. Todos los días lo vigilaba cuidadosamente para estar seguro que nada se llevara.
Un día el cuidador se le acercó:
- "Oiga amigo, ¿A qué viene todos los días a la Iglesia?"
- "Vengo a orar" - contestó cortésmente el anciano.
- "Pero ..." - dijo cautelosamente el cuidador- "...usted no se queda tanto tiempo para orar."
- "Solamente lo necesario. No sé hacer largas oraciones, pero todos los días vengo y digo: "Hola Jesús, soy Jaime". Entonces espero un minuto, y me voy. Pienso que Él me escucha aunque sea corta la oración".
Un día, cuando cruzaba la calle, un vehículo arrolló a Jaime, y éste fue hospitalizado con una pierna quebrada. La sala donde lo pusieron era un lugar molesto para las enfermeras encargadas. Algunos de los hombres estaban malhumorados y en actitud miserable y otros no hacían más que quejarse y gruñir desde la mañana hasta la noche.
Poco a poco los hombres fueron dejando sus rezongos hasta que llegaron a demostrar alegría y conformidad. Un día cuando la enfermera recorría la sala oyó reír a los hombres.
- "Qué les ha pasado? !Se ven tan contentos!"
- "Es el viejo Jaime" -contestaron-, "siempre está alegre, jamás se queja aunque padece de fuertes dolores."
La enfermera fue hasta la cama de Jaime, donde con su cabeza de plata, yacía acostado con una sonrisa en el rostro:
- "Bien, estos hombres dicen que eres el causante de la transformación de esta sala. Dicen que estás siempre feliz."
- "Es verdad enfermera. Pero no puedo evitarlo. Usted comprenderá, enfermera, es mi visitante, él me hace feliz."
- "¿Visitante?" La enfermera estaba asombrada, porque no había notado que alguien estuviera visitando a Jaime. Su silla estaba siempre vacía en las horas de visita, "¿Cuándo viene la visita?"
- "Todos los días" -contestó Jaime. "Sí, todos los días a las doce, Él viene y se para junto a mi cama. El me sonríe y me dice:"
- "Hola Jaime, soy Jesús" .