5. Estaba seguro que vendrías

"Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor, solicito permiso para ir a buscarlo". Permiso denegado, replicó el oficial: No quiero que arriesgue su vida por un hombre que probablemente ha muerto.

El soldado haciendo caso omiso de la prohibición, salió y una hora más tarde regreso mortalmente herido, trasportando el cadáver de su amigo.

El oficial estaba furioso: "Ya le dije yo que había muerto. Ahora he perdido a dos hombres. Dígame ¿merecía la pena salir allí para traer un cadáver?".

Y el soldado moribundo respondió: "¡Claro que sí señor! Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: Juan estaba seguro de que vendrías".

"Nadie tiene más amor que quien da su vida por sus amigos".

Índice Parabolas << Anterior Siguiente >>