32.- Vagabundos


Cuando se hizo una brigada de limpieza después de la reunión en la iglesia, la persona que dirigía la reunión preguntó quién estaba dispuesto a ir en ese momento a limpiar a las personas vagabundas que andaban en la ciudad. Cuentan que muchos de los hermanos no levantaron sus brazos para ofrecerse, pero que ella fue uno de los voluntarios. Al momento de estar en el lugar dice que se sentía un muy mal olor que era insoportable aún llevando protectores en sus rostros, cuando de repente comenzaron a bañar y a limpiar a los niños de la calle.

De repente se acercó a un muchacho que estaba alejado del grupo, mientras lo hizo, sintió aquel mal olor que casi no podía soportar. De repente, comenzó a lavar sus pies, y fue entonces cuando volvió su rostro al del muchacho y vio una luz resplandeciente y se le vino a la mente aquella vez cuando una pecadora le lavó los pies a Jesucristo con su cabello, al ver aquella luz comenzó a llorar y a lavar con sus cabellos los pies de muy mal olor de aquel muchacho y cuando hizo esto comenzó a sentir aquel delicioso olor que no sabía como explicar, porque fue tanta su emoción que no paraba de llorar y de dar gracias a DIOS por aquella lección que él le había dado.

Esto nos da una idea que DIOS se encuentra siempre cerca de nosotros lo único es que nosotros no queremos acercarnos cada día más a El. Gracias por su oportunidad.

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