112. El zapatero pobre

Un día bajó el Señor a la tierra en forma de mendigo y se acerco a casa del zapatero y le dijo: "Hermano, hace tiempo que no como y me siento muy cansado, aunque no tengo ni una sola moneda quisiera pedirte que me arreglaras mis sandalias para poder seguir caminando".

El zapatero le respondió: "Yo soy muy pobre y ya estoy cansado que todo el mundo viene a pedir y nadie viene a dar!".

El Señor le contestó: "Yo puedo darte lo que tú quieras".

El zapatero le preguntó: "Dinero inclusive?".

El Señor le respondió: "Yo puedo darte 10 millones de dólares, pero a cambio de tus piernas".
"Para qué quiero yo 10 millones de dólares si no voy a poder caminar, bailar, moverme libremente?", dijo el zapatero.

Entonces el Señor replicó: " Está bien, te podría dar 100 millones de dólares, a cambio de tus brazos".

El zapatero le contesto: "Para qué quiero yo 100 millones de dólares si no voy a poder comer solo, trabajar, jugar con mis hijos, etc.?.

Entonces el Señor le dijo: "En ese caso, yo te puedo dar 1000 millones de dólares a cambio de tus ojos".

El zapatero respondió asustado: "Para qué me sirven 1000 millones de dólares si no voy a poder ver el amanecer, ni a mi familia, ni a mis amigos, ni todas las cosas que me rodean?".

Entonces el Señor le dijo: "Ah hermano mío, ya ves que fortuna tienes y no te das cuenta".

Índice Parabolas << Anterior Siguiente >>