Domingo 10 de Junio 2007

Fiesta del Cuerpo de Cristo (C) (Lc. 11, 9-17)

P. Odilo González, c.p.

 

ORACIÓN

 Señor Jesús, igual que en tu tiempo,

también hoy el hambre sigue siendo fiel compañera

de miles y millones de seres humanos que luchan por sobrevivir

y muchos caen en el camino…

Al leer tu evangelio de hoy (fiesta del Corpus)

me viene a la mente esa multitud de hermanos y hermanas

que sucumben en la lucha

y dejan tras de sí una sinfonía fúnebre de quejidos,

lamentaciones y muerte…

 

También pienso en aquellos que padecen una seria desnutrición

en su espíritu y se hunden lamentablemente

en el mar de la debilidad, el vacío y la desesperanza…

¿Es que se acabaron los panes y los peces

para dar de comer a tanta gente que se muere

en los caminos de la vida?

¿Es que se agotaron los mensajes de esperanza para alimentar

y fortalecer tanto espíritu roto y maltrecho?

  

Igual que a tus apóstoles, también me dices hoy a mí:

-Dales tú de comer.

                                    -¿Cómo? ¿Yo dar de comer a tanta gente?

     -Sí. Dales tú de comer.

                                             -¿Pero…?

                                             -No tengas miedo. No te asustes. Tú puedes ser instrumento en mis manos para alargar tu mano, abrir tus labios, mover tus pies, movilizar tu corazón…Tú puedes llegar a aquellos a los que todavía no has llegado. Sin ti, yo tampoco podría llegar. Te necesito.

                                             -Pero, Señor…

                                             -Ya está bien de “peros”. ¡Manos a la obra! No podrás tú cubrir todas las necesidades. Pero salvarás tu honor y tu conciencia si haces lo que a ti te corresponde. Detrás de ti voy yo.

                                             -¿No será mucho compromiso para mí?

                                             -Estoy harto de lamentaciones por parte de quienes no mueven un dedo para aportar una solución. Yo quiero seguir dando de comer a las multitudes y me encuentro con la avaricia, el egoísmo y la insensibilidad de los moradores de la tierra, esa tierra que yo amo y me la han hecho irreconocible.

                                              -Se te ve molesto, Jesús…

                                              -¡No es para menos! Me duele que se siga diciendo que “no tienen qué comer” en una sociedad donde una minoría se lo apropia todo, lo maneja a su antojo y después quieren comprarse el cielo y acallar su conciencia con donaciones y “obras de misericordia”…

Mi mejor fiesta sería ver una humanidad renovada, solidaria, sensible, donde todos puedan llevarse a la boca su alimento diario y a su espíritu unas buenas dosis de optimismo y esperanza.

 

Gracias, Jesús, por “destaparte” de esta manera.

Me gusta que hables así, muy directo y personal, y me digas claramente

que la mejor fiesta de tu “Cuerpo y de tu Sangre”

consistiría en ser más humanos y solidarios, más justos y honestos,

evitando toda discriminación y desigualdad entre hermanos.

Entonces sería el momento (¡no antes!) de cantar

bonitas melodías eucarísticas, comenzando

por el solemne “Cantemos al Amor de los amores”…

¡Feliz fiesta, Jesús!

Otros Domingos, enviados por el P.Odilo González (PERÚ)

21 de Enero de 2007 28 de Enero 4 de Febrero 11 de Febrero 18 de Febrero
25 de Febrero 4 de Marzo 11 de Marzo 18 de Marzo 25 de Marzo
1 de Abril 8 de Abril 15 de Abril 22 de Abril 29 de Abril
6 de Mayo 13 de Mayo 20 de Mayo 27 de Mayo 3 de Junio
10 de Junio 17 de Junio 24 de Junio