|
Domingo 8 de Julio 2007 14º del Tiempo Ordinario (C) (Lc. 10, 11-12. 17-20) P. Odilo González, c.p. |
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||
|
1. ¿Oportunidades? ¡Las que quieras!
· Yo diría que sobran oportunidades para hacer el bien, para demostrar que llevas dentro algo que vale la pena, un mensaje que ofrecer, una palabra que compartir, una lágrima que enjugar… · Oportunidades también para orar y meditar la Palabra, evaluarte de vez en cuando, valorar lo positivo que hay en ti, poner a funcionar tus cualidades, demostrar que Dios no se equivocó contigo… · En toda ocasión puedes ser sembrador de buenas semillas, lámpara encendida para tus hermanos, cayado para tantos cansancios, compañero de tantas fatigas y desánimos…
2. Nadie está excluido
· Habrás pensado alguna vez que Jesús se fijó sólo en 12 hombres para llevar adelante su obra… Y no es verdad. Su idea ha sido –y sigue siéndolo—ampliar el círculo y albergar y comprometer a otros muchos en su obra. Y entre ellos estás tú. Estás bautizado ¿no? Pues ahí está la raíz de la cuestión y el argumento más claro de lo que vengo diciendo. Nadie está excluido. · “Designó el Señor a otros setenta y dos discípulos y los envió por delante” (Lc. 10,1). En esos “setenta y dos” estamos incluidos tú y yo. Y no vale mirar para el otro lado. ¡Tantas veces has mirado! Es hora de desempolvar tu bautismo, tomarlo en serio y empezar a actuar y a darle brillo.
3.
¿O es que
tienes miedo a los lobos?
· Jesús habla por experiencia: “Los envío como corderos en medio de lobos”. ¡Como para asustarse! Pero él no tenía miedo. “El Espíritu de Dios está sobre mí” –dijo una vez en la sinagoga. · Es cierto que hay “lobos” en el camino… Puede ser tu propia familia poniendo obstáculos para tu fe… Tus amigos y colegas, que te critican y menosprecian por tu compromiso cristiano… Ese “cansancio” que viene haciendo mella en tus fuerzas interiores… Ese proselitista que quiere engañarte y llevarte a su grupo religioso… Ese traficante de conciencias que desea convertir tus principios en algo negociable… Ese personaje intruso que ha surgido en tu vida y quiere destruir tu matrimonio… · Precaución sí, y mucho cuidado y prudencia, pero no miedo. Te recuerdo lo de San Pablo: “Si Cristo está conmigo ¿quién contra mí?”
ORACIÓN
Señor
Jesús, es cierto. A veces tengo miedo. O también vergüenza. Las dos
cosas. Lo ideal sería estar liberado de todo eso, pero la condición
humana pesa lo suyo. Y tú sabes que es muy difícil y exigente ser libre
de verdad. La tentación del “abandono” y del “escapismo” deambula por todas partes y cuántas veces ha llamado también a mi puerta. Tú me “envías por delante” y yo trato de mirar a los lados y darme rodeos inútiles e injustificados. En una palabra: me cuesta vivir mi fe con proyección hacia los demás y como compromiso gozoso y permanente. En el evangelio de hoy dices unas palabras que me han sacudido muy positivamente: “Alégrense de que sus nombres están inscritos en los cielos”. Y tú no dices las cosas así por así. Hablas así porque lo has visto. Y si mi nombre está bordado de oro por allá arriba, es porque algo se espera de mí. No soy un cualquiera. Así que tendré que encararme conmigo mismo y preguntarme si no será llegado el momento de romper con mis “ataduras” y lanzarme al camino e ir proclamando a los cuatro vientos que tú eres la Gran Noticia que viene a salvar a este mundo fracturado, confuso y hastiado de tantas cosas… El evangelio dice que los “setenta y dos regresaron muy contentos”. ¿Cómo iban a regresar, si no? Por fuerza tenía que ser así. Cuando uno es enviado y cumple su misión, el gozo desborda el corazón y la vida da un cambio de 180 grados. Por eso no puedo renunciar a ocupar mi puesto de bautizado comprometido. Ya no puedo dejar en manos de otros lo que, por mi bautismo, me corresponde a mí. Aquí no hay suplencias. ¡Gracias por hacérmelo entender así! |
|||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||