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Un año nuevo Dicen que cuando se acerca fin de año los ángeles curiosos se sientan al borde de las nubes a escuchar los pedidos que llegan desde la tierra. - ¿Qué hay de nuevo? -pregunta un ángel pelirrojo, recién llegado. - Lo de siempre: amor, paz, salud, felicidad...- contesta el ángel más viejo. Y bueno, todas esas son cosas muy importantes. Lo que pasa es que hace siglos que estoy escuchando los mismos pedidos y aunque el tiempo pasa los hombres no parecen comprender que esas cosas nunca van a llegar desde el cielo, como un regalo. - ¿Y qué podríamos hacer para ayudarlos? dice el más joven y entusiasta de los ángeles.
- ¿Te animarías a bajar con un mensaje y susurrarlo al oído de los que
quieran escucharlo? pregunta el anciano.
Tras una larga conversación se pusieron
de acuerdo y el ángel pelirrojo se deslizó a la tierra convertido en
susurro y trabajó duramente mañana, tarde y noche, hasta los últimos
minutos del último día del año. Ya casi se escuchaban las doce campanadas
y el ángel viejo esperaba ansioso la llegada de una plegaria
renovada. Entonces, luminosa y clara, pudo oír la palabra de un
hombre que decía:
Desde el borde de una nube, allá en el
cielo, dos ángeles cómplices sonreían satisfechos. |