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Oración de Cuaresma |
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¿A dónde vas? ¿A dónde te encaminas, hombre? ¡Detente! Toma en tus manos estas cenizas, sopla sobre ellas. ¿Qué te ha quedado en las manos, en tus manos de hombre? Con un soplo… todo se ha esparcido…
¿No lo entiendes hombre? ¿A dónde vas? ¿A dónde te encaminas? ¿No ves todavía tu fragilidad… tu ser de barro, tu ser ceniza?
Y, a lo mejor te crees grande… Y, a lo mejor te crees gigante… Un poco de ceniza se hace pregunta y te interroga y te invita a reflexionar ¿en verdad qué eres?
Un poco de ceniza, al inicio de la cuaresma, te grita desde lo profundo: ¡ábrete a lo esencial! ¡ábrete a lo importante! ¡ábrete a las preguntas que no pasan! ¡ábrete a la misericordia! ¡ábrete a los caminos nuevos! ¡ábrete al perdón y la PAZ! ¡ábrete a la palabra de Dios! ¡ABRETE! ¿A dónde vas? ¿A dónde te encaminas, hombre? ¿Y si tuvieras que torcer el camino y emprender la ruta que lleva a la libertad de los hijos de Dios? |
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